La valoración

Califico mi experiencia personal  de 1 a 5 en cuanto a comida, servicio, a mbiente  y relación costo/beneficio 

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A la larga, lo más dulce amarga

Ciengramos

Parque de la 93

Cra. 11 # 93 - 77

Comida de autor

La sazón: 3,9

La atención: 3,7

La ambientación: 4,7

La relación costo/beneficio: 3,6

Precio promedio por persona: 55 mil

Ciengramos ubicado en el Hotel Click Clack

Ciengramos se encuentra en la planta baja del hotel Click Clack. Es un lugar grande y sobrio. Tiene una estética muy bien pensada: sillas retro, decoración minuciosa, y una paleta de colores en la que priman el rojo, el negro y los ocres.

Este restaurante ofrece cocina de autor y todos los platos cuentan exactamente con cien gramos, por eso recomiendan pedir tres por persona. La carta está dividida por la manera cómo se come —a la mano, con cuchara, con tenedor, con tenedor y cuchillo—; también cuenta con algunas preparaciones vegetarianas y postres. Además, cada plato tiene el nombre de un artista o escritor y un subtítulo: jamás creí que fuera posible divertirse tanto leyendo un menú.

Nuestra primera visita fue un martes en la noche y el servicio estuvo impecable, dado que éramos los únicos en el restaurante.

A la mano

Empezamos compartiendo el Cragg (16.000), cuatro conos con atún. El cono era crocante y matizaba el cítrico del pescado; el queso crema y el aguacate aportaban frescura. Al final, se sentía una pizca de jalapeño. También pedimos el Juan Gris (14.000), conos con salmón. Estos tienen un sabor más tradicional, casi japonés, por la mezcla de pescado y salsa de soya. La mayonesa de wasabi me fascinó porque conservaba el sabor del condimento sin ser tan astringente como el original.

Entradas en el restaurante Ciengramos en Bogotá

La carta de cocteles es un libro pop-up ilustrado, ¡miren eso tan hermoso! Pedí el García Márquez (26.000): como se supone que es un coctel para tortolitos, en el centro viene un fideo de mango biche (aludiendo a La Dama y el vagabundo) y dos vasos en forma de pájaro con Tanqueray Ten, sirope de jengibre, limón y tónica. Es refrescante, rico y bellísimo.

Cocteles del hotel Click Clack

Con cuchara

Warhol (17.000), una sopa de tomates con albahaca, mozarella y aceitunas negras. Estaba demasiado espesa, parecía más una pasta de tomate, y también algo amarga. Yo la disfruté, pero todos mis comensales la odiaron. Verne (14.000) es uno de los platos más curiosos del restaurante: podría fácilmente confundirse con una matera de la casa. Aquello que ven encima es una teja de champiñones y tinta de calamar que, cuando se rompe, cae en la ensalada de papas, pulpo y vegetales, aderezada con mayonesa de zanahoria asada y vinagreta de jengibre. Aunque es una idea interesante, no me gustó ni cinco: la ensalada de papas era excesivamente cremosa y dulce. A mí me supo, literalmente, a helado de Oreo con pescado.

Platos creativos en Ciengramos

Con tenedor

Carpaccio (14.000) de langostinos era delgado y estaba aderezado con limón, salsa de manzana y compota de pimentón asado (los cuadritos creo que eran praliné de pistachos, pero me falla la memoria). A algunos les gustó, pero a otros nos pareció que la carne se sentía babosa y, si no se le agregaba bastante salsa, sabía muchísimo a marisco.

Carpaccio en Ciengramos

Con tenedor y cuchillo

Seguimos con Man Ray (20.000), carpaccio de entrecôte con rúgula y parmesano: una preparación clásica que siempre sale bien. Aunque en la carta dice que la carne viene a punto (término entre medio y tres cuartos), estaba muchísimo más cruda; igual, me pareció deliciosa, gruesa y consistente. Los tomates asados eran de sabor intenso y la reducción dulce de balsámico contrastaba bien.

El L. Herzog (22.000), costilla bañada en salsa de chocolate y soya, estaba suavísima y tenía un increíble gusto acaramelado. Sin embargo, sentí que el bok choy y los palmitos asados no se acoplaban bien con el cerdo. Morimura (18.000) es un risotto muy peculiar y original, en el que predomina el sabor a pistacho y lo perfumado del pesto de hierbas. El arroz tenía una textura cremosa muy agradable.

Platos fuertes en Cinegramos, restaurante del Parque 93

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