La valoración

Califico mi experiencia personal  de 1 a 5 en cuanto a comida, servicio, a mbiente  y relación costo/beneficio 

Buena bebida y buena tajada y no apurarse por nada

Nota: este restaurante cerró sus puertas en diciembre de 2017

 

Makia

El Retiro

Calle 81 # 8 - 38

Cocina mediterránea
 

La sazón: 4

La atención: 4

La ambientación: 4,2

La relación costo/beneficio: 4,7

Precio promedio por persona: 40 - 60 mil pesos

 

Makia tiene un ambiente muy vivaz y joven que, sin embargo, no le quita ni un poquito de elegancia. Hay tres ambientes de los cuales disfrutar: el primero es una terraza en la que, de vez en cuando, hay una estación de cocteles. Otro es el primer piso, con cocina abierta y una atmósfera amena. Y el último es el segundo piso, donde está el bar, que tiene onda de lounge.

 

Como raro, empezamos con unos coctelitos. J pidió el Aperol Lento (26.500), un coctel aterciopelado y de sabores sutiles, que mezcla la textura de la pera con el aroma del Tanqueray y el Aperol. El mío fue el Makia Mule (26.500), muy parecido al coctel original salvo porque, en vez de cerveza de jengibre, lleva cerveza y jengibre, ¡pero viene en el vaso de cobre típico y todo!

 

 

De entrada compartimos el Pulpo a la parrilla (31.900) de sabor ahumado y una textura buenísima, consistente sin ser chicluda. Las papas que lo acompañaban eran simplemente deliciosas y la salsa de romesco les iba perfecto.

 

La Pesca del día (37.900) de J me pareció ligeramente seca, pero estaba rica y carnosa. El arroz árabe es muy aromático y el mix de lechugas refresca bastante. Sin embargo, creo que a este plato le falta un kickMi Pasta Amatriciana (24.900) estuvo excelente: la salsa casera de estofado de tomates era sabrosa e intensa; mientras que la panza de cerdo y la tocineta proporcionaban textura, jugosidad y muchísima sazón. Además, es una porción generosa a muy buen precio.

 

 

Por último, terminamos —últimamente he estado muy de buenas con los postres— con una Milhoja (14.500) de capas muy crujientes, rellenadas con una crema de vainilla espumosa y de dulzor perfecto, con una mermelada de fresas macerada.

 

 

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Este lugar me gustó tanto que, en menos de un mes, volví con mi grupo de amigas.  Ese día probé un coctel que les recomiendo muchísimo: el Mustafa (29.500) que viene con Olmeca silver, Grand Marnier y durazno. También el Queen Tonic (26.900) con flor de Jamaica, muy fresco y afrutado.

 

 

L es vegetariana y encontró varias opciones en el menú. Al final, se decidió por la Tosta de tomates al horno (15.500) con queso crema, aguacate y rúgula, y unas Papas criollas (5.000) que estaban para morirse, crocantes y adictivas.

 

 

A eligió el sándwich de Roastbeef (26.900) que además de tener una carne muy agradable, mezclaba con contundencia los quesos fundidos, los portobellos y la cebolla caramelizada. Lo que no me gustó tanto fue el pan porque no soportaba tanto peso y, como estaba tan tostado, se resquebrajaba.

 

 

A mí me llamó la atención una entrada, las Hamburguesitas de pescado (18.500), que en realidad podrían pasar por plato fuerte. El pescado apanado estaba magnífico —les juro que escribiendo esto me da hambre— y el pan brioche suavísimo. Creo que es mi plato favorito del lugar, aunque no le encontré por ninguna parte los tomates orgánicos de los que hablaba el menú.

 

 

Makia es un lugar muy bien pensado, con gran comida y cocteles, buenos precios y un ambiente relajado. Además, sirve para planes variados: desde desayunar a las 8 de la mañana hasta tomarse unos tragos a las 11 de la noche.

​Calificaciones de los otros comensales

J: 4,6

A: 4

L: 4,5

 

Tips viejecitos​

  • Las entradas me parecieron más interesantes que los platos. Les sugiero pedir varias y compartir.

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