La valoración

Califico mi experiencia personal  de 1 a 5 en cuanto a comida, servicio, a mbiente  y relación costo/beneficio 

Volver al futuro

Nota: este restaurante cerró sus puertas en Septiembre de 2015


Nolita

Zona Rosa

Cra. 13 # 85 - 25

Comida mediterránea, bar


La sazón: 3,7

La atención: 4

La ambientación: 4,6

La relación costo/beneficio: 4,1


Precio promedio por persona: 50 - 100 mil

 

Al parecer todo el mundo sabía que existía este restaurante menos yo; gracias al cielo lo vi el mes pasado en el catálogo del Bogotá Restaurant Week y reservé. El menú de este evento constaba de entrada, fuerte y postre (sin bebidas) a 65.000 pesos por persona, pero les voy a anotar los precios habituales de cada plato.


Viendo la terraza desde fuera pude percibir que Nolita tenía un ambiente muy ameno y, apenas crucé la puerta, lo confirmé: es enorme, colorido, y está repleto de cuadros y muebles. Tiene mucho estilo y elegancia; su diseño es una mezcla entre moderno y retro: como un set sacado directamente de Los Supersónicos. El sitio estaba bastante desocupado, así que pudimos elegir en qué zona sentarnos y nos decidimos por esta, la terraza de adentro:

 


De cortesía trajeron pan fresco y raviolis crujientes acompañados de tapenade de aceitunas que estaban increíbles y abrieron nuestro apetito. Como les mencioné, vinimos por el BRW, así que elegimos todos nuestros platos de una vez y esto hizo que el servicio fuera rápido y eficiente durante toda la velada. De igual manera, los meseros fueron muy cordiales (sobre todo un joven que siempre que traía algo nos deseaba que estuviera delicioso) y no tuvimos ningún contratiempo. 

 

C eligió el Filet mignon (18.300) de entrada: cuatro bocaditos de lomo tierno y tocineta grusa en una espesa salsa de ciruela: eran el perfecto equilibrio entre sal y dulce. El tamaño era ideal, pues emocionaba el paladar sin arruinar el apetito. Y yo escogí el Carpaccio de lomo con tomate, rúgula y parmesano (17.600): era ligero y fresco, ningún ingrediente le quitaba protagonismo a otro. Les confieso que mi carpaccio favorito siempre había sido el de Archie’s pero este le quitó la medalla.

 

De tomar, C pidió el efervescente y herbal Casto Hendricks (38.000) –ginebra Hendricks, limón, syrup de manzanilla, hierbabuena, tónica, jengibre y romero–; y yo un frutal y aromático Red Nolita Premium (40.800) –Hendricks, infusión de hibisco, zumo de pomelo y tónica–, ambos eran muy refrescantes. Los cocteles estaban buenísimos y enormes pero... no sé, mijitos, ¿no les parecen algo caros? No estoy de acuerdo con que los cocteles de ginebra sean lo más costoso de toda la carta. 

 

Mi fuerte, el Risotto de camarón en reducción de naranja (24.600) estuvo fatal; aunque a C no le pareció tan malo, ustedes saben que para mí cualquier pisada en falso con la preparación de mi plato favorito es una herejía. No hay que olvidar nunca que la consistencia del risotto debe ser cremosa; lo que recibí, en cambio, fueron granos de arroz duros y excesivamente sueltos, acompañados de una salsa líquida y ácida. Además, los espárragos estaban crudos y fibrosos. El lado bueno fue que los camarones estaban sabrosos, cocinados a la perfección y la porción era generosa (al comienzo pensé que solo venían los tres de encima, ¡pero no!).

 

 

Por el contrario, la Pizza de champiñones silvestres (24.800) de C fue una gran elección: eran ocho sabrosas porciones medianas de masa suave y esponjosita, con queso mozzarella derretido, una sustanciosa salsa de tomate y los champiñones con más sazón que he probado en mi vida. Hace mucho no comía una pizza tan delicada y agradable. ¡Bravo!

 

Luego de estos platos ya estábamos tremendamente llenas pero aún faltaban los postres, a los que les dimos apenas un par de cucharadas. El Mousse de chocolate Tumaco (13.400) era compacto y de textura arenosa; me encantó que el chocolate fuera semi-amargo porque combinaba muy bien con la naranja y hacía excelente juego con la crema de caramelo. En el Cheesecake de chocolate blanco y confitura de agraz (13.400) se destacaban el sabor seco del queso y la acidez de la fruta: creo que es una gran opción para quienes no disfrutan los postres muy dulces.

 

 

Desde ahora, Nolita entra en mi lista de los restaurantes mejor diseñados de la ciudad. Es un sitio cómodo y agradable, con buena comida y buenas bebidas (aunque, la próxima vez, mejor pido una Coca-Cola Zero).

 

Calificaciones de los otros comensales

C: 4,3

 

Tips viejecitos

Quería dejarles unos tips sobre el Bogotá Restaurant Week de ATRÁPALO para que estén preparados para el próximo:

  • Es una gran manera de probar numerosos platos en un lugar y dar un juicio más acertado acerca de la comida. Lo recomiendo mucho para todos mis colegas food bloggers y personas interesadas en el tema.

  • Recuerden antes de ir revisar las cartas de los restaurantes, hay algunos sitios donde los precios normales son muy parecidos a los del evento y no valdría la pena.

  • Si no son personas de mucho apetito, les sugiero no ir al BRW. Aquí, quieran o no quieran sopa les dan tres platos y no hay nada que hacer al respecto: todos los menús vienen con entrada, fuerte y postre.

  • Yo me animé un poco tarde y no lo aproveché como debía, ¡esperaré el próximo BRW con ansias!

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